Víctor Bogado
Teatro Paraguayo - Breve Reseña
El presente trabajo pretende hacer un breve recorrido por el teatro en el Paraguay, pequeño país mediterráneo situado en el cono sur entre Argentina, Brasil y Bolivia. Ha sido preparada exclusivamente para el segundo congreso de Teatro Universitario que ha tenido lugar en la Universidad de Chihuahua, México durante la última semana del mes de Noviembre del año 2000. No es pues, un trabajo exhaustivo y sólo quiere dar a conocer someramente la actividad teatral de un país cuyo teatro es poco conocido en el resto de nuestro continente.Periodo Colonial (1544-1811)El Paraguay fue descubierto por los conquistadores españoles en 1524 por Alejo García quien venía a la búsqueda del mítico EL DORADO. Años mas tarde, en 1544 durante la celebración de Corpus Christi, el capellán Juan Gabriel de Lezcano montó un auto no precisamente alusivo a la fiesta sino en contra del depuesto gobernador Alvar Núñez Cabeza de Vaca. Dice al respecto Doña Josefina Pla: "El teatro del Río de la Plata, pues, reconoce como punto de partida, elemental pero positivo, este desafuero de un apasionado clérigo. Auto sacramental injerto en sátira virulenta: combinación original cuyo texto valdría la pena conocer...Del autor, poco se sabe. Juan Gabriel de Lezcano nació, según parece, en Valladolid, en fecha incierta; llegó a América con Don Pedro de Mendoza y a Asunción con Juan de Salazar y Espinosa." (1) Sin dudas el aspecto más interesante de esta época fue el teatro religioso introducido por los misioneros españoles. Este tipo de teatro tuvo dos cauces: el culto hecho en los colegios, piezas compuestas por los clérigos y a veces por los estudiantes mismos. La mas antigua noticia se remonta a 1595, y se refiere una pieza lírico- dramática compuesta por el padre Alonso Braganza. El otro cauce, el misionero, fue hecho en lengua vernácula, el guaraní. En general eran piezas de contenido doctrinal a veces y otras de carácter moralizante. Ella eran divididas en dos tipos: el programado como parte de las ceremonias religiosas (Navidad, Semana Santa, Patrono de la Misión, de los Santos Fundadores, etc.) y el representado en ocasiones especiales: visitas de Obispos, Superiores de la Orden, etc. A veces el programa era mixto: incluía comedias, entremeses y óperas de carácter profano. (2) Destaquemos que, sin embargo, gran parte de este tipo de teatro era escrito por religiosos aunque existen pruebas de que los indígenas también escribían piezas teatrales. Prueba de ello es que en Asunción en 1628, se ha hallado la primera noticia de este tipo de piezas, concretamente de coloquios por la cofradía fundada a principios del 1600 por el sacerdote José Oreggia. Solamente se ha conservado una pieza de esta época, dictada por un anciano campesino al escritor y político Manuel Gondra a principios del siglo pasado. La misma fue escrita en castellano, latín y guaraní: Dios habla en Latín, el Ángel con el Hombre en castellano, y Adán y Eva en guaraní. El espacio escenográfico conserva el esquema medieval en la ubicación de los lugares: Nuestro Señor esta en las alturas mientras que Adán y Eva en la parte de abajo. No ha sido posible averiguar el título de la pieza por lo que Gondra le puso el nombre de AUTO DE ADAN Y EVA (2)Primer Periodo Independiente(1811-1840)La gesta de la Independencia nacional tuvo lugar entre el 14 y 15 de Mayo de 1811. El supremo Dictador José Gaspar de Francia prohíbe durante su largo gobierno (1811-1840), toda actividad pública. No se conocen las razones, pero en el caso del teatro, creemos que podría haber sido para impedir la introducción de ideas liberalizantes provenientes de Europa. Lo sigue Don Carlos Antonio López (1840-1862), quien en su discurso a la Cámara de Representantes declaró haber encontrado "los elementos de la ilustración en completa ruina." Y el propósito de Don Carlos fue ponerlo al día en todos sus aspectos. Contrata al español Ildefonso Bermejo en 1855 ( por esas fechas llegaba a México el poeta también español José Zorrilla para organizar el teatro de ese país). Bermejo recibe el encargo de organizar un elenco nacional y lo hace el mismo de su llegada. Inaugura la primera sala de teatro el 4 de noviembre de 1855. El repertorio de Bermejo correspondía al que se hacia en España en esa época. Escribió el primer texto en castellano: Un Paraguayo Leal estrenada en 1858 y de corte costumbrista. Estaba basada en otra pieza suya escrita en Madrid en 1846: El Poder de un Falso Amigo. Durante el gobierno de López se inicia una larga cadena de visitas de grupos españoles primero y de argentinos después. Los primeros traían sus zarzuelas y dramas y los segundos mas comedias que dramas. Este rico movimiento se cortó abruptamente debido a la guerra de cinco años llamada de la Triple Alianza (de 1985 a 1970, contra Brasil, Argentina y Uruguay). En efecto, a la muerte de Don Carlos lo sucede su hijo, Francisco Solano López, quien se ve obligado a declarar la guerra a Brasil a fin de contrarrestar el intento de invadir la pequeña república del Uruguay. La actividad teatral, por supuesto merma tanto en calidad como en cantidad hasta 1969 en que ya no se realizan espectáculos de ninguna especie. Recordemos que el mariscal López ordenó la construcción del teatro de Opera que lastimosamente quedó inconclusa y luego convertida en oficina de impuestos.Segunda Época Independiente(1870-1900)El país renace de sus cenizas y se forman grupos filodramáticos y empiezan de nuevo las visitas de grupos extranjeros, inclusive circos argentinos y europeos. El repertorio es en general bastante ecléctico pues se presentaban obras clásicas como comedias costumbristas y alguna que otra opereta. Mencionemos algunos autores: Zorrilla, Larra, Dumas, Tamayo y Baus, Blasco, Echegaray, Dicenta y Dadlos, entre otros. En 1887 el empresario catalán residente en el país Don Baudillo Alió trae el primer grupo de teatro lírico: la compañía del Edén Argentino, compuesta de cuarenta personas y la cual tuvo un gran éxito en Asunción. En 1889 se inaugura el Teatro Nacional (y copia del teatro de Valladolid) gracias al interés del mencionado Alió quien obtiene un predio del gobierno para la construcción de dicha sala, la cual deberá pasar a manos del estado después de veinticinco años. Hoy es propiedad del Municipio de Asunción (Teatro Municipal Ignacio A. Pane) y se halla en proceso de remodelación.Siglo XXLa generación literaria del 900 no prestó atención alguna al teatro y por lo tanto no hubieron dramaturgos dentro de sus integrantes. En ese entonces prácticamente no existían aún dramaturgos nacionales. En 1906 se realiza el primer concurso dramático pero no se tienen datos de los ganadores, por lo que se piensa que el mismo podría haberse declarado desierto o simplemente no se haya llevado a cabo. Por 1910 ya aparecen los primeros autores nacionales quienes pintan -en general- el "color local" sin ahondar en la psicología de los personajes ni en la problemática presentada. Son los llamados criollistas o costumbristas. Años mas tarde aparece Don Arturo Alsina (1897 -1984), nacido en Tucumán, Argentina de padres españoles quienes emigran al Paraguay, es el primer discípulo de Ibsen, convirtiéndose en la primera pluma seria de la dramaturgia paraguaya. El rompe lazos con el costumbrismo en boga en ese entonces e inicia una nueva etapa en la evolución de nuestra incipiente literatura dramática, exponiendo en escena sus preocupaciones de índole psicológico-social ("La marca de Fuego" es talvez su mejor pieza dramática). En la década de los años treinta aparece la voz social del creador del teatro en guaraní: Don Julio Correa (1890-1953), quien denuncia las lacras y desigualdades sociales de su época ("Karú Poká " o "Los Malcomidos" es su mejor obra.) . Aunque han habido seguidores de Correa tales como Romero Valdovinos, Antonio Escobar Cantero, por nombrar a algunos, el teatro en lengua vernácula se halla hoy agonizante. Creemos es tarea urgente de las autoridades y de los teatristas en conjunto, evitar que esto suceda, más aun teniendo en cuenta que el idioma guaraní es nuestra lengua nacional según la Constitución Nacional vigente. El teatro "a la española" continúa ejerciendo una fuerza considerable hasta pasado más de la segunda mitad de siglo XX . Este hecho se debe en parte a la creación en 1941 de la compañía del Ateneo Paraguayo bajo la dirección del español Fernando Oca del Valle excombatiente republicano en la Guerra Civil española), quien monta principalmente teatro español (aunque jamás se acordó de autores progresistas como García Lorca , Valle-Inclán o Antonio Buero Vallejo). Entre los años 70 y 80 esa influencia deja de existir y se montan piezas del repertorio universal antes que textos españoles. En 1950 se crea la Escuela Municipal de Arte Escénico gracias a la lucha de su director Don Roque Centurión Miranda y con el apoyo de Josefina Plá quien ocupa el cargo de Secretaria. Hoy convertida en Escuela Municipal de Arte Dramático, forma parte del Instituto Superior de Arte de la Dirección de Cultura (Municipalidad de Asunción) y otorga el título de Actor a sus egresados.Época ContemporáneaEn 1958 aparece el movimiento renovador llamado Teatro Independiente (en Agosto de ese año surge el Teatro Experimental Asunceno, TEA, dirigido por Tito Jara Román), cuyos exponentes realizan -empíricamente y carentes de todo apoyo- las innovaciones de los maestros europeos que ya habían llegado a los teatros independientes del Río de la Plata (Argentina y Uruguay). Se suprimen los decorados pintados en papel, se hacen escenografías de tipo realista con bastidores de madera, se incorpora el uso de practicables, tarimas, etc. También se suprimen las candilejas y se empiezan a usar reflectores hechos manualmente y con desechos; el vestuario deja de ser una especie de disfraz usándose telas y colores apropiados a la psicología de los personajes. A finales de la década de los sesenta se crea la Muestra Paraguaya de Teatro, nucleación de los grupos de este movimiento, quienes realizan los primeros festivales no competitivos del país, lográndose crear grupos al interior del país.. El Teatro Independiente presenta en su repertorio obras universales, la mayoría de ellas nunca vistas en el país (Terence Rattigan, Ghelderode, García Loca, Elmer Rice, T. Williams, etc). Se suprime la figura del Divo y se crea un teatro de conjunto, sin estrellas. Se trabaja en la disciplina de varios meses de ensayo. La producción de los espectáculos es realizada por el grupo (tanto la escenografía como el vestuario, la iluminación y la utilería). Se trata de preparar todo el espectáculo con suficiente tiempo, evitando la improvisación. Además del TEA no podemos dejar de mencionar el aporte valioso del Teatro Popular de Vanguardia (TPV), Tiempo ovillo (1970.1973), el Teatro Estudio Libre (TEL, 1970 bajo la dirección de Rudi Torga), Aty Neé (1975 conducido por Raquel Rojas y Tony Carmona), Laboratorio (liderado por Jorge Aguadé y Carlos Cristaldo) y el grupo Teatro Universitario (de 1979 coordinado por Nucky Walder, Antonio Pecci y Victor Bogado). Gracias al aporte significativo del Teatro Independiente podemos decir que el teatro paraguayo se halla hoy "aggiornado." Aunque reconocemos que hay mucho aun por hacer para mejorar la calidad de los espectáculos así como el entrenamiento y formación del actor y director nacionales. En 1982 se funda el teatro Arlequín que tiene un local estable y de esa manera puede realizar una labor permanente presentando tres a cuatro espectáculos anuales además de grupos y teatristas del extranjero. Su repertorio ha sido bastante ecléctico: desde clásicos pasando por teatro infantil hasta teatro del cono sur así como textos contemporáneos. Nunca han montado, sin embargo, piezas en lengua guaraní. En 1987, se crea el Departamento de Teatro de la Universidad Católica, primer centro de estudios terciarios creado en el país. (Recordamos sus buenos espectáculos como Los Niños de la Calle, dirigida por Miguel Gómez, La Cabeza dirigida por Nicolás Carter, Salvemos a Matilde! de Moncho Azuaga, La Empresa perdona un momento de Locura de Rodolfo Santana). El mismo tuvo un excelente despegue pero debido a la desidia de sus autoridades universitarias, el mismo se encuentra hoy cerrado.Época De La Transición DemocráticaEn Febrero de 1989, la corrupta dictadura del General Stroessner llega a su fin gracias al movimiento militar liderado por el General Rodríguez. Hay que destacar que durante la dictadura, la cultura fue el área mas marginada; muchas veces las manifestaciones culturales ( entre ellas el teatro siempre fue censurado) eran miradas como potencialmente peligrosas y hasta subversivas. Muchos son los casos de intelectuales y artistas que fueron perseguidos y obligados a partir al exilio. De todas maneras nace una cultura a espaldas del estado, a veces apoyada por organismos privados, o institutos culturales de países extranjeros y de organizaciones no-gubernamentales (ONG). Hoy, el Paraguay ha entrado en un proceso socio-político llamado "transición democrática inconclusa" debido a que pende sobre ella el último escollo para la democratización real: la institucionalización de la Fuerzas Armadas, aún con elementos reaccionarios que desean volver al pasado. Prueba de ello es que en 1996, durante el gobierno del presidente Wasmosy se abortó un golpe liderado por el ex Gral. Lino Oviedo. En 1991, con las primeras elecciones municipales democráticas en el país, triunfa el joven movimiento Asunción para todos, liderado por el Dr. Carlos Filizzola, quien como Intendente Municipal impulsa una favorable política cultural. La nefasta Comisión de Moralidad y Espectáculos Públicos (creada durante la dictadura) es abolida. El oneroso impuesto al teatro del 16% es reducido en el caso de textos extranjeros y eximidos en el caso de autores nacionales. La Dirección de Cultura de la Municipalidad de la Capital bajo la inteligente conducción del crítico Ticio Escobar logra rápidamente una total reformulación de la nueva política cultural. Se realizan por primera vez los encuentros sobre Políticas Culturales los cuales fueron espacios abiertos para la participación ciudadana de artistas quienes pudieron manifestar sus inquietudes. Se crea el Fondo Municipal para la Promoción y Fomento de las Artes Escénicas el cual ha podido proveer apoyo económico a los teatristas locales. Igualmente se crea el Elenco Municipal Teatral de la Ciudad de Asunción (EMTCA), el cual ha hecho excelentes montajes pero hoy carente de fondos para seguir existiendo. Como se podrá notar, la labor municipal ha sido altamente positiva para el desarrollo teatral (ha habido un retroceso, sin embargo, con la administración del actual Intendente Martín Burt, quien ha reducido el presupuesto a la cultura capitalina). En contraste, el saldo es negativo en lo concerniente a la pobre labor desplegada por el gobierno a través de la Subsecretaría de Cultura. Aclaremos que el presupuesto municipal para la cultura es varias veces mayor que los gastos de la mencionada subsecretaría, la cual debe cubrir todo el país. Sabemos de la capacidad intelectual del Prof. Osvaldo González Real, Vice Ministro de Cultura pero en el área teatral aún queda mucho camino por hacer. Un hecho loable ha sido la creación del Fondo Nacional para la Cultura (FONDEC) el cual ha entrado a funcionar desde 1999. También es positivo destacar que la ex escuela de Bellas Artes convertida en el año 2000 en Instituto Nacional de Bellas Artes cambió su obsoleto curso de Declamación por una carrera de Teatro en la cual a los tres años se obtiene el título de Profesor de Arte Dramático y a los cinco la Licenciatura en Pedagogía Teatral. Durante la presente transición, ha habido diferentes tendencias. Se ha hecho teatro comprometido: La Muerte y la Doncella de Ariel Dorfman, La Secreta Obscenidad De cada Día, de Marco Antonio de la Parra, Calígula de Camus, Pedro y el Capitán de Mario Benedetti son algunos ejemplos. Otra tendencia ha sido volver a los clásicos; en este sentido el teatro Arlequín ha hecho excelentes puestas de Tartufo, Edipo Rey, Medea, etc. Los grupos comerciales ha optado por viejas comedias costumbristas y zarzuelas locales que son llevadas al interior del país. El teatro guaraní ha desaparecido prácticamente. No podemos dejar de mencionar la labor tesonera de la compañía de Teresita Pesoa, Actores Asociados, bajo la coordinación de Lucio Sandoval y la dupla Moliniers-Romero Cueto. La dramaturgia nacional aún carece de fisonomía propia y eso se debe en parte a la carencia de dramaturgos que reflejen nuestra realidad y anhelos en escena. El único intento válido y solitario es el de Moncho Azuaga, (entre las mujeres Gloria Muñoz, Herenia López y Edda de los Ríos quienes ha hecho un trabajo interesante en revelar la situación de la mujer paraguaya en escena), pero creemos que hacen falta más dramaturgos que puedan reflejar los múltiples y complejos problemas y temáticas de nuestra tiempo. Hay una generación joven que puede ser la esperanza del teatro nacional en breve tiempo (Mario Santander, Héctor Micó, entre otros). El teatro, arte eminentemente social, debería ser el reflejo de la realidad en la cual esta inserta. Este fenómeno se dado de manera mas bien negativa en nuestro país. ¿Será porque al paraguayo no le interesa verse retratado en escena? O prefiere un teatro mas bien escapista que lo haga olvidar un pasado oscuro y depresivo? O talvez prefiere alienarse con el fútbol, el cine pornográfico, el alcohol.. Es difícil augurar un respuesta... Otro hecho negativo para la asistencia al teatro ha sido la aparición en la década de los noventa, de la aparición de la TV por cable (hecho que también ha afectado al publico en varios países de nuestro continente). Esperamos, si embargo, que el país pueda superar este período de "prueba" y podamos vivir en una verdadera democracia. Quizás de esa manera nuestro teatro y el publico puedan cambiar sus respectivas ópticas a fin de entrar en una nueva etapa del teatro nacional en la cual esperamos no ser más la Cenicienta de las artes.Notas1-Plá, Josefina: Cuatro Siglos de Teatro en el Paraguay. Universidad Católica, Asunción. Tomo I, 1990, página. 16.2-Idem. Pág. 23BibliografíaEscobar, Ticio Primer encuentro sobre políticas culturales. Dirección de Cultura, Asunción: 1993.Plá, Josefina. Cuatro Siglos de Teatro en el Paraguay. Universidad Católica. Asunción: 1990, 1991, 1993.Ardissone, José L. Arlequín Teatro: Primera parte de una historia. Ed. Arandura. Asunción: 2000 VICTOR BOGAD0 Asunción, Paraguay