OROONOKO, UNA TRAGEDIA AMERICANA POST-ISABELINA. Luis Chesney Lawrence El desarrollo de los medios de comunicación ha traído consigo también el interés por conocer las pocas obras de teatro que para América latina se han identificado en el pasado. A esta serie de piezas que tienen al menos unos trescientos años y que tratan de alguna forma lo que ahora es América Latina, denominada por los mismos ingleses como "América", pertenece la obra que será objeto de esta presentación. De autor inglés post-isabelino, ha tenido al menos quince ediciones entre los siglos XVIII y XX, se le conoce en el Caribe anglosajón e, incluso, fue llevada a escena por el Teatro Libre de Bogotá, bajo la dirección de Clive Barker en 1986.
Esta tragedia fue originalmente publicada en cuartos, en 1696, pero su estreno data de un año antes. No tiene ediciones en idioma español conocidas, y aunque su referencia bibliográfica figura en los catálogos de la Biblioteca Nacional de Venezuela, junto con otras piezas menos antiguas, su texto con el facsímil de la edición de 1696 se encontró en la Biblioteca de la Universidad de Southampton, en Inglaterra, y es el que sirve para este ensayo.
La tragedia Oroonoko fue estrenada en Noviembre de 1695 con increíble éxito en el Royal Theatre de Londres, consagrando no sólo a sus actores sino también a su autor, Thomas Southerne. Desde esa fecha, de acuerdo con Jordan y Love (1988), críticos a quienes se seguirá en lo relativo a su historia, la obra se siguió poniendo en escena, hasta el punto de ser considerada una de las más representadas en todo el teatro inglés del siglo XVIII. También se le concede el privilegio de ser la tragedia post-shakespeareana de mayor proyección durante los primeros treinta o cuarenta años del nuevo siglo, lo que la mantuvo en cartelera hasta bien entrado el año 1744, con tres a cuatro reposiciones por año. Luego, con algunos cambios introducidos por Drury Lane al espectáculo volvió por sus fueros en 1759, incluyendo como protagonista al famoso actor David Garrick, cuya actuación en esta obra sería crucial para el futuro de su carrera, como se verá más adelante. Pero estos cambios habían afectado fuertemente su estructura y comienza su decline, aunque continuó presentándose en forma descontinuada. Para 1806 se le refería como una pieza que rara vez se llevaba a escena.
Cuando, finalmente en 1817, el famoso actor Edmund Kean la dirigió, en la que se consideró en su tiempo una espléndida producción, ya era demasiado tarde, la pieza lucía como teatralmente débil y fue retirada del repertorio. De aquí en adelante, la obra se presentaría esporádicamente y su interés no sería el de la tragedia original sino el de la actualidad del Nuevo Mundo, la curiosidad o el exotismo que ahora producía. Así, fue presentada en el Festival de Malvern de Inglaterra, en 1932, y se considera materia de estudio en los programas de teatro inglés y del Caribe anglosajón, como una pieza de la denominada época de la Restauración.Bueno será, entonces, aclarar primero quienes fueron estos artistas y esta época antes mencionados, para entender la relevancia de esta tragedia. David Garrick (1717-1779) reconocido actor británico, director de escena y dramaturgo, es considerado uno de los más grandes actores del teatro inglés. Pasó de los negocios al teatro, debutando como actor profesional en Ipswich, en 1741, con la obra Oroonoko. Su gran éxito con esta pieza le llevó a los escenarios de Londres ese mismo año actuando piezas de Shakespeare con lo cual logró un éxito sin precedentes, que lo convirtió en uno de los mejores y más famosos actores de su tiempo.
Por su parte, Edmund Kean (1787-1833), también reconocido actor británico de obras Shakespeareanas, se hizo famoso por introducir un estilo de actuación de tipo naturalista que muy pronto cambió el acostumbrado tono francés artificioso y de declamación usado en la época. En la época en que produce Oroonoko en el Teatro Drury Lane de Londres (1817) coincide con sus mejores momentos como actor principal de obras isabelinas, por lo cual se le ha considerado el actor trágico más importante de su tiempo.
La época en que se estrenó Oroonoko corresponde al período del teatro inglés denominado de la Restauración, durante el reinado de Charles II, iniciado en 1660, tras la caída del Proteccionismo religioso de Oliver Cromwell. Este último, criado en un ambiente de puritanismo estricto, se convirtió en el primer crítico de la "tolerancia de las prácticas católicas de la Iglesia de Inglaterra" (Ibid.). En 1642 estalló la guerra civil entre los monárquicos, que defendían a Charles I y el Parlamento, dominado por los puritanos, institución de la que Cromwell fue miembro, su principal defensor, y que liderizó hasta llevarlo a su triunfo en 1645. Caído el Parlamento, instauró un gobierno dictatorial hasta su muerte en 1658. Su sucesor fue su hijo, quien no pudo mantener el poder y en 1660 fue restaurado Charles II (1630-1685). Este nuevo período es el denominado de la Restauración. Fue de relativa estabilidad, aceptó un gobierno parlamentario, aunque terminó gobernando sin él, y vuelve a restaurar la supremacía de la iglesia de Inglaterra,. En el arte predominó la influencia francesa e italiana, destacándose la comedia de la restauración, la que por el contexto descrito tuvo mucho éxito.La fuente que tomó Thomas Southerne para escribir Oroonoko procede de la novela de Aphra Behn (c.1640-1689), cuyo título era el de Oroonoko o el esclavo real (c. 1688, fecha de su primera edición). Esta autora, novelista y dramaturga inglesa, al parecer siendo niña fue llevada a Surinam por una pareja que bien pudieron ser sus padres. En 1658, Surinam pasa de ser posesión inglesas a holandesas, por lo que la autora regresa a su país en donde se casa. Charles II de Inglaterra la contrató como espía en Amberes. No recompensada por sus servicios y luego de pasar una temporada presa por deudas, comenzó a escribir para ganarse la vida, convirtiéndose en la primera escritora profesional inglesa que vivió de su obra, además de su apreciada calidad, que sólo se igualaría en versatilidad y flexibilidad a la de su amigo John Dryden. Fue elogiada por Virginia Woolf, desmintiendo así las acusaciones de obscenidad lanzadas contra ella en razón de su sexo.En sus obras de teatro hace una fuerte sátira de la vida londinense, especialmente tratando el tema que pareció ser su favorito, el de los disparates que suponen los matrimonios de conveniencia. Su novela Oroonoko narra la historia de un príncipe africano vendido como esclavo en Surinam, cuya historia A. Behn conoció en Sudamérica. Su obra destaca porque ya en esa época (c.1688) introduce la figura del "buen salvaje" que más tarde desarrollaría Jean-Jacques Rousseau en torno a la teoría de civilizar al hombre Nuevo mundo. Se anticipó a posteriores novelas al presentar una temática visiblemente anticolonialista, el comercio de esclavos, describe también muy anticipadamente ambientes realistas y esta novela es considerada la primera novela filosófica inglesa. En 1687, luego del éxito teatral de esta obra escribirá El emperador de la luna, sátira basada en la Commedia dell´Arte por medio de la cual popularizó en Inglaterra la arlequinada y la pantomima.
Thomas Southerne (1660-1746) fue un dramaturgo irlandés que se hizo famoso por dos de sus principales tragedias sentimentales que escribió, con no poca influencia de Shakespeare, y que se presentaron con éxito hasta bien entrado el siglo XIX, como lo fueron las obras El matrimonio fatal (1694) y Oroonoko (1695), ambas basadas en novelas de A. Behn.
La transformación de narración en drama de Oroonoko cambió muchas de las incidencias de aquella para concentrarse en sus efectos escénicos, sobresaliendo aquellos propios de la creación del autor que dicen relación con el decoro literario, como por ejemplo el abogar por una justicia poética que arregla matando al jefe de los villanos, el distanciar mucha de la violencia que describe la novela o quitando las fuertes pinceladas de realismo que resaltaba A. Behn al presentar al Príncipe africano, y dejando como características más llamativas del drama sus impulsos naives y sus juicios morales, que lo llevan a convertir el personaje en una especie de héroe idealista.
En el tratamiento de Imoinda, la pareja del príncipe esclavo Oroonoko, lo que más llama la atención es la conversión de ella de una mujer africana en una europea, cuyo padre estaba al servicio del Rey en Angola. Aquí también aparece verse la imagen de la tragedia Otello, cuya sombra ronda la obra, así como también se observan rasgos de Antonio y Cleopatra, al ser una tragedia cuyo tema es el amor y de la cual existen algunas referencias a pie de página.
Otro aspecto interesante de la dramaturgia es el de poner en escena un campo colonial, en el cual los indígenas se encuentran en paz con sus colonos extranjeros, los cuales casi no tienen intervención en la intriga, la que sólo alude a personajes europeos. Tal vez por estas razones la crítica la consideró una obra "pura y con fuerza" (Ibid.).
De forma bastante notoria, en la obra de Southerne se aprecian los clisés de la Restauración y del pensamiento del siglo XVIII, como la llamativa apreciación al trabajo femenino, el estilo refinado, afrancesado, y la fuerza con que se muestran las pasiones, esta última es la que aparece como dominante en la crítica, especialmente durante la época en que actuó Garrick. En su puesta destacan los críticos la cuidada dicción y modales de sus actores. Hacia fines del siglo XVIII, la crítica ponderó más la "revelación de la maligna esclavitud", aspecto no bien desarrollado por su autor a no ser por las desdichas que ocasiona un amor imposible, porque no se trata de una tragedia de esclavos sino de un buen príncipe angolés esclavizado, y de su heroína en amores, a quien también disputa el Teniente gobernador de la plantación colonial, aspecto al que más de uno le llevó a decir que la pieza debía revisarse para eliminar esos valores propagandísticos, alterados del original y adaptados a la situación de aquella época. Con esto se consiguió prohibir la pieza en los teatros con tradición del comercio de esclavos como lo fue Liverpool. A pesar de las críticas la obra fue constantemente adaptada, aprovechando las intrigas secundarias que Southerne no desarrolló bien.
Durante los cinco actos de la obra, más un prólogo y un epílogo (escrito por William Congreve), se desarrolla una historia de amor entre Imoinda y el Príncipe esclavo Oroonoko, en un campo colonial inglés en América, como expresa la obra, Surinám como real posesión. En un ambiente de plantaciones, sirvientes de autoridades coloniales, marineros, indios, esclavos, hombres, mujeres y niños culminará esta tragedia, como lo expresan los versos del Príncipe Oroonoko, luego de matar al Teniente gobernador y al dar abrazo final a su amada ya muerta:"Se ha ido. Ahora ya todo termina para mí/ Calma, que ella descansa. O no nos iremos/ Pero déjenme que brinde tributo a mi dolor/ Tan sólo con unas tristes lágrimas dedicadas al recuerdo de mi amor/ Y ahora sigo yo (llora sobre ella. Un ruido se aproxima). Mucho me demoro/ El ruido se acerca más y más/ deténganse, antes de irme/ Hay algo que debo hacer. Debe ser así/ Y ahora, Imoinda, te pertenezco todo. (5,v,versos 280-287).
BIBLIOGRAFIA.
"Ben, Aphra", Enciclopedia Encarta ® 98. Microsoft Corp © 1993-1997. También ver Enciclopedia Britannica. Vol.2, 15ª edición, 1988, p.50.Jordan, R. and Love, H.(ed.) "Prólogo" The works of Thomas Southerne. Vol. II. England, Clarendon Press, 1988. pp. 90-101.
"Garrick, David", Enciclopedia Encarta ® 98. Microsoft Corp © 1993-1997
"Kean, Edmund", Enciclopedia Encarta ® 98. Microsoft Corp © 1993-1997.
Southerne, T., Oroonoko. En: Jordan, R. and Love, H.(ed.) The works of Thomas Southerne. Vol. II. England, Clarendon Press, 1988. pp. 90-180.
_______, Enciclopedia Britannica. Vol.2, 15ª edición, 1988, p.52