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“LA 45… no pienso llorar, de eso ya me cansé”.

 

 Autora: Cecilia Propato

 La 45

                                              a Tennessee Williams…

                                                            …a todas aquellas mujeres  que con un  “te amo”

                                                            recibieron una caricia después de un golpe.

 

 

 

 

ESCENA UNO: “Fiesta Anual de la policìa”.

 

Espacio iluminado de blanco brillante. Hay un cartel colgado que dice FIESTA ANUAL POLICIAL.  Se escucha  So many Times de Gadjo. Una bola plateada y brillante cuelga de un techo gris, gira. Hay varias mesas y sillas. Murmullo. Entra gente y se sienta en las sillas. Sobre las mesas hay vasos largos de vidrio a travès de los cuales se ven lìquidos celestes, amarillos y azules. Hay mujeres rubias con polleras cortas azules oscuro, medias de red negras y chaquetas de policìa y  hombres robustos de pelo negro vestidos de policìas. Algunos bailan entre las mesas y otros  apoyan los vasos sobre las mesas. Entra una mujer rubia con un traje de policìa celeste, medias de red rosas y zapatos celestes. La mujer baila y canta un fragmento de So many Times de Gadjo. Las mujeres rubias de polleras cortas  y los hombres robustos bailan alrededor de la mujer rubia. En el extremo derecho del lugar està una mujer de pelo lacio, con movimiento hacia adentro y de color castaño con un pantalón ajustado azul oscuro y una chaqueta azul oscuro con botones dorados que mira a las mujeres rubias y a los hombres robustos. En el extremo derecho del lugar una mujer de pelo engominado hacia atràs, una trenza larga y un arito en la nariz està sentada en una silla con las piernas abiertas. Toma del pico de una botella de cerveza.  Sonido de aplausos y ovaciones.

 

Apagòn.

 

 

ESCENA DOS: “Llega Rebecca en Moto”.

 

Iluminación amarilla.

Grace està parada del lado de afuera de una puerta de vidrio de doble hoja que dice Banco Ciudad. La puerta forma parte de un edificio ubicado en la intersecciòn de una calle que tiene un cartel que dice Ecuador y de  una avenida que tiene un cartel  que dice Avenida Santa Fè. Tiene un pantalón ajustado azul oscuro y una chaqueta azul oscuro con botones dorados.  Lleva un cinturón grueso del cual le cuelga un machete de un lado y una cartuchera con una pistola 45 del otro. Una banda de tela que dice “Miss Policìa Federal 1990” atraviesa la chaqueta azul. Tiene botas negras de caña alta. Lleva un pañuelo azul y amarillo al cuello. Su pelo es lacio, con movimiento hacia adentro y de color  castaño. Tiene los labios rojos, las uñas largas y rojas, muchos anillos dorados en los dedos y unos aros dorados a presión. De su cuello le cuelga una cadena dorada con un silbato.

 

Aparece Rebecca en moto. Lleva puesto un casco. Detiene la moto. Se saca el casco. Mira un minuto hacia delante. Oscuridad en el ambiente y se ilumina su rostro.

Iluminación amarilla.

Rebecca tiene unos pantalones elastizados azul oscuro y una chaqueta ceñida al cuerpo que le llega a la cintura de color azul oscuro con botones dorados. Se le marca el busto. Tiene borceguíes de suela gruesa y lleva un cinturón del cual cuelga un machete de un lado y del otro extremo una cartuchera vacìa. Tiene el pelo engominado hacia atrás, una trenza larga, un arito en la naríz, los ojos delineados de negro, los labios y las uñas pintadas de bordò. Masca chicle. Baja de la moto. Uno de los hombres robustos de pelo negro se lleva la moto. Grace y Rebecca se miran fijamente.

 

A tres metros de Grace y Rebecca, a orillas del cordòn de la calle y al lado de un cartel con un soporte con el signo de “Prohibido Estacionar” se detiene una monja vestida con hàbito celeste y detalles amarillos. Apoya sobre la vereda un maletìn pequeño de color amarillo. Su tez es perlada y sus ojos negros. Tiene una cruz dibujada en la frente. Tiene un rosario azul elèctrico entre sus manos. Grace y Rebecca la miran. La monja entona un fragmento de un salmo. Abre la boca en forma grande.

 

Grace se persigna, saca de uno de los bolsillos de su chaqueta un espejito azul elèctrico y un lapiz labial. Se mira al espejo y se pinta los labios de rojo. Rebecca la mira y bufa. La Monja està en silencio, mira a Rebecca, èsta mira a La Monja. Esta baja la cabeza y se persigna.

Grace guarda el espejo y el lápiz labial en el bolsillo de su chaqueta.

 

Grace: usted debe ser…Debe ser…

 

Rebecca estira su mano hacia  Grace. Le agarra la mano con fuerza. Grace se suelta y se sopla su mano.

 

Rebecca: Soy la Licenciada Rebecca Jimena Martìnez.

 

Grace se mira su mano.

 

Rebecca: Què blanda…

 

Grace: no, no, no me llamo Blanca. Soy Grace, es decir Grace es como todos me llaman:

           “Grace soplà el silbato”, “Grace viene el camiòn de recaudaciones”, “Grace

           Se estàn quemando las tostadas…” “Grace no hiciste lo que te pedì”

           Pausa.

           Pero mi nombre es Graciela Soares de  Napolitano, soy descendiente de portugueses

            pero me terminè casando con un napolitano, bah de Nápoles, Italia…

          

Rebecca bufa.

 

Grace: ¿Què? Tengo cara de Blanca.

 

Rebecca: Dije, blanda.

 

Grace: …Y a veces deberìa ser màs rìgida

            Pausa.

            Yo tambièn tengo segundo nombre…¿Sabès cuàl es?

 

Rebecca: No sè ni me interesa. 

               Yo no deberìa estar acà. Este es un lugar para flojos, no para sujetos como yo.

 

Grace: sujeta, sujeta…

 

Rebecca: no, no me gusta estar sujeta. Me gusta sujetar el arma y apretar el gatillo.

 

 

Grace: no, decìa que no sos un sujeto sino que sos una sujeta, con “a”.

 

Rebecca: sujeta no existe. No hay una mujercita para todo machito.

 

Grace: ¿no?

 

Rebecca: No.

 

Grace. Què pena. Me gusta sujeto con sujeta.

           Pausa.

            Siempre estamos sujetas a los sujetos, nosotras.

 

Rebecca: yo no. No hay sujeto que me sujete.

 

Grace: Ni siquiera uno no identificado.

 

Rebecca niega con la cabeza.

 

Grace: Què bien, bueno, no sè…

 

Rebecca: a lo ùnico que estoy sujeta es a meter todos los tiros por el mismo agujero cada

               vez y siempre con tal que yo sea persistente sujetando el arma y aprentando el

               gatillo.

 

Pausa.

 

Rebecca: Bien fuerte, no con la manito flo-ja.

 

Grace: Recièn me decìas blanda, ahora floja, bueno tratà de ser gentil que recièn nos

           Conocemos. Podrìamos con el tiempo ser amigas.

 

Rebecca: Nunca.

 

Pausa.

 

Grace:   Adivinà, adivinà mi segundo nombre.

           Sopla el silbato y mira a lo lejos.

           Señor, ahì no se estaciona.

           Pausa.

           Què bombòn ese barbita ¿no?

 

La monja mira a Grace, èsta la mira y la saluda con la mano. La monja entona un salmo breve.

 

Grace: Dale, adivinà mi segundo nombre que te va a encantar.

 

Rebecca: No me interesa.

               Pausa.

               Còmo puede ser que procedas asì con la gente en la calle. Yo voy a pedir el

               Pase inmediatamente.

 

Grace mira el estuche de la pistola de Rebecca.

 

Grace: No tenès el arma. Pausa. ¿Te la robaron?

 

Pausa

 

 

Rebecca: Hace unos años tuve un Ruger Bisley 357 Magnum reconvertido por un armero

              Cliff La Bounty, de Maple Falls, Washington, para disparar el 38-40….

 

Pausa.

 

Grace: ¿Y què pasò con la 45?

 

Rebecca mira fijamente a Grace.

 

Rebecca: ¿Còmo es tu segundo nombre?

 

Grace mira detenidamente el estuche de la pistola.

 

Rebecca: Dejà de mirar donde no tenès que mirar. Mirame a mì, a la cara.

               Pausa.

               Procedamos a hablar de tu segundo nombre.

 

Grace: Empìeza con “P” como pistola, penitenciarìa, penal, patrullero,prevenciòn, petardo,

           policìa…

 

Grace salta.

 

Grace:  Policìa es con “P” tambièn. Pausa. Què lindo.

 

Rebecca bufa.

 

Rebecca: Patricia.

 

Grace: No. Es con PA pero…Por ahì anda.

 

Rebecca: Pamela.

 

Grace: Ay como Pam la de la serie Dallas. Pero no, no es Pamela ahora està màs frìo que

           antes.

 

Rebecca: Paola.

 

Grace: No.

 

Rebecca: Palmira.

 

Grace: Ay no, què feo.

 

Rebecca: mi abuela se llamaba Palmira.

 

Grace: Bueno, a tu abuela capàz que le quedaba bien llamarse asì.

           Pausa.

           Te digo una ayuda: tiene que ver con la bandera.

 

Rebecca: ¿Con la bandera Argentina?

 

Grace: Sì.

 

Rebecca: Paloma.

 

Grace: ¿Què tiene que ver Paloma con la bandera?

 

Rebecca: No sè,  Que sè yo. Viste que en los actos cuando està la bandera, sueltan palomas.

               Pausa.

               No puedo creer  esto

              Pausa.

              Yo voy a pedir el traslado. No puede ser que yo estè en la puerta de un banco y

              con la señorita patria  que juega a las palabras cruzadas.

 

Grace salta y abraza a Rebecca. Rebecca aparta a Grace con su mano.

 

Grace: Sì, sì, mi segundo nombre es Patria, adivinaste. Me llamo Graciela Patria Soares

           de  Napolitano.

 

           Pausa.

 

           Para mì el nombre Patria me marcò, viste.

 

           Pausa.

 

           Una no puede andar haciendo cualquier cosa por la vida llevando un nombre asì.

 

           Pausa.

 

          Pero igual es un segundo nombre. Si fuera el primero me hubiera tenido que dedicar a

          La polìtica pero como es el segundo me dedico a la policìa.

 

Rebecca: que es la que maneja la polìtica.

 

Grace y Rebecca se miran.

Rebecca rìe a carcajadas.

 

Grace: ¿te parece?

 

Rebecca: mirà la realidad.

 

Iluminación blanca sobre Rebecca y Grace. Miran hacia delante durante medio minuto.

 

Rebecca: con una buena arma te comès el mundo.

              Pausa.

              Mi papà tenìa un revòlver Dan Wesson, era mortal, una masa.

              Lo que màs me gustaba es que tenìa un mecanismo de cierre y su pestillo estaba

              Junto al cañon. Y podès con una sola mano abrir y descargar el arma y con la otra

              Preparàs los cartuchos o un cargador simultàneo, sì, què bueno un cargardor

              Simultàneo.

              Se pasa las manos por su cuerpo.

             Y las cachas son de una sola pieza para integrarse en el vàstago del armazòn.

 

Grace: ¿Cachas? ¿Dijiste cachas?

            Pausa.

            Asì como las mìas.

 

            Le muestra el trasero a Rebecca.

            La monja la mira fijamente. Canta un salmo en forma discontìnua.

 

Rebecca: las cachas del revòlver.

               Pausa.

               Yo creo que ni las minas de las series como  la pelirroja Lady Blue, que usaba una

                Dan Wesson son tan taradas.

 

Silencio de medio minuto. Rebecca mira Grace. Esta lleva su cabeza hacia abajo.

 

Grace: pero la tarada tiene la pistola en su cartuchera.

 

Rebecca: porque nunca la usaste.

 

Grace: sì que la usè.

 

Rebecca: cuàndo.

 

Grace: Mmm.

 

Rebecca y Grace se miran.

 

Grace: un dìa apunté a….

 

La monja mira fijamente a Grace. Esta la mira y se persigna.

 

Grace: La usé un dìa pero no disparè.

 

Rebecca se rìe a carcajadas y hace unas flexiones de brazos.

 

Rebecca: ¿La usaste para peinarte, linda?

 

Grace: bueno, tampoco se trata de andar matando gente por ahì asì porque sì.

 

Rebecca: y si no disparàs te matan a vos.

 

Grace: te pueden matar sin armas…

           Pausa.

           Te pueden quitar la vida de a poco, despacito…

           Pausa

           Romperte el corazòn

           Pausa

           Destrozarlo en mil pedazos…

           Pausa.

           Sin ninguna pistola, sin balas.

          Pausa.

           El mejor operativo  es el que se hace con el tiempo, el màs efectivo.

          Pausa.

          Eso no te lo enseñan en la federal

          Pausa.

         O tal vez me perdì esa clase

          Pausa.

          Es verdad, no me atrevo a disparar…

          Pausa. Llora.

          De què me servirìa.

 

Rebecca: Bueno, no sè. Tambièn hay unos Dan Wesson que son de acero o carbono

               pavonado brillante o mate como en acero inoxidable que pueden combinar bien

               con tus uñas y labios rojos. Quizà te gusten…

 

Pausa.

 

Yo te puedo enseñar a usarlos.

 

La monja mira a Rebecca y resopla. Entona un salmo. Rebecca y Grace se miran. Grace le sonrìe. Apagòn.

 

 

ESCENA TRES: “Rebecca llega tarde”.

 

 

Grace tiene el espejo azul elèctrico y el làpiz labial rojo en la mano. Se mira al espejo. Sonido de motor de moto. Aparece Rebecca. Grace señala a lo lejos y sopla el silbato.

 

Grace: llegaste tarde otra vez. Pausa. Viste, pasa el patrullero y preguntan por vos.

 

Rebecca: a esos me los paso sabès por dònde no…

 

Llega La monja corriendo con el rosario azul elèctrico entre sus manos y se detiene al lado del cartel de Prohibido Estacionar. Se le cae el rosario, se expanden las cuentas y se distribuyen por la vereda. Grace y La monja juntan las cuentas hasta quedar una frente a la otra. Se miran fijamente. Se levantan conjuntamente, La Monja se ubica al lado del cartel de Prohibido Estacionar y Grace al lado de Rebecca.

 

Grace: ¿De dònde la conozco?

            Pausa.

            Me parece alguien….Su mirada….

 

Rebecca: La conocès de verla todos los dìas acà, si seràs tarada.

 

Rebecca y Grace se miran.

 

Rebecca: es que me sacàs con tus comentarios.

 

Grace: yo serè tarada pero dicen que vos estàs castigada.

 

Rebecca: quièn dice eso.

 

Grace: …por ahì.

           Pausa.

           Por eso te sacaron el arma…Y te mandaron acà.

 

Rebecca: a mì nadie me sacò el arma

              Pausa.

              Yo la entreguè para dominar mis impulsos, y no me mandaron, quise venir.

 

Grace: ¿Impulsos?

            Pausa. Chista y sopla el silbato.

             Ahì no se puede, señor….

            Pausa.

            Gracias….

 

Rebecca bufa.

 

Rebecca: Impulsos de disparar…Esos siete cartuchos alojados en el cargador . Me gustò el              

              cartucho de esa pistola desde la primera vez que la toquè y la disparè. Es un

              cartucho excelente en tèrminos de precisiòn intrìnseca que ràpidamente probò su

              efectividad.

              No hay nada nuevo sobre el diámetro de cañòn o el nivel de balística,  esas

              balas…Siempre con la vaina impecable…Me paso horas mirando las vainas de las

              balas….Con una buena vaina el disparo tiene precisiòn.

 

La monja mira fijamente a Rebecca. Esta la mira.

A Grace.

 

Rebecca: què mira.

 

Grace: es una religiosa. Està al servicio de Dios.

           Pausa.

           O sea que si ahora entran al Banco vos no tenès ni pistola ni balas.

            

Rebecca la mira fijo. Bufa. Se acomoda el cinturón. Masca chicle.

 

Rebecca: Y la idea es que no entren pero mientras vos te pintarrajeás como una puerta ya

                entraron cien veces.

               Pausa.

              Pero si entran agarro tu pistola y listo, solo me tengo que ubicar a 40,23 metros

              que es lo ideal y sòlo me voy a tardar tres segundos.

 

Grace mira a lo lejos y levanta la mano. Sopla el silbato.

 

Grace: Chis, chis...Ahí no.

 

Rebecca bufa. La monja las mira. Se persigna y junta la manos.

 

Grace: Una semana y ya estás cansada. A mí me parece que lo tuyo es la noche...

            Pausa.

            A mí no me molestás....Para nada.

 

Rebecca: Estoy en una situación de estrès importante.

               Hace flexiones de brazos. Se agacha y acerca la punta de los dedos al piso.

               Y vos me estresàs màs.

                Pausa.

               Antes de estar acá prefiero cambiar pañales cagados. A mí me gusta

               la acción.

 

Grace: ¿Tenés chicos?

 

Rebecca la mira y se acomoda el pantalón.

 

Rebecca niega con la cabeza.

 

Grace: Y bueno...Ya los vas a tener, viste que ahora las mujeres hasta los cuarenta,

               cuarenta y cuatro y más...

               Pausa. Se para rígida y pone las manos en la cintura llevando la panza hacia

              adelante.

               Chis, chis, ahí no. Noooo...Gracias.

 

Rebecca: Vos te crees que esto es un jardín de infantes, cómo vas a hablar así.

 

Grace: Y estamos al servicio de la comunidad, hay que ser amable, cordial.

               Pausa.

              ¿Porqué? ¿Cómo son allá?

 

Rebecca: Tenés que tener cuidado, no podés andar así, entendés.

               Vos sos una ama de casa, te ven con las uñas pintadas, con el pelo

               arreglado y te toman como una tarada.

                Pausa.

               Perdoname, pero deben

               decir por algo serà que está así, no se debe mover demasiado, en cambio

               pequeños desarreglos pueden demostrar acción.

 

Rebecca se coloca en cuclillas, se para y se coloca en cuclillas. Esta acciòn la repite           cinco veces.

 

 Rebecca: Yo soy una mujer de acción.

 

Grace: ¿Pero porqué te mandaron acá?

            Pausa.

            Tiene que ver con la pistola…Estoy segura. Digo, con la falta…

 

Rebecca se abalanza sobre Grace.

 

Rebecca: Hay que tener cuidado

               Pausa.

               A mí no me mandaron, yo quise venir.

 

Rebecca mira el cuello  de Grace.

 

Rebecca: ¿Què te pasò ahì?

 

Grace: ¿Dònde?

 

Rebecca: Ahì, debajo del pañuelo. Tenès oscuro, como un moretòn.

 

Grace: Nada, nada

 

Grace mira hacia delante. Grace baja la mirada.

 

Grace: quise agarrar a uno.

 

Rebecca. Acà en el banco.

 

Grace llora.

 

Grace: Eh, no. En la Reserva Ecològica, le robò la cartera a una viejita.

 

 

Grace mira a Rebecca y le corren làgrimas por su rostro.

 

 

Rebecca: bueno, no te preocupes… ¿No le pudiste disparar al punga?

               Pausa.

               Le puede pasar a cualquiera.

 

Grace: No, no, lloro porque yo no me puedo disparar.

 

Rebecca: Grace….

 

Pausa. Se miran. Llega La monja, las mira  se coloca en el cordòn de la vereda al lado del cartel de “Prohibido Estacionar”.

 

Grace:   Buenos dìas, hermana.

 

La monja asiente con la cabeza.

 

Rebecca: ¿Es muda?

 

Grace: Es tìmida.

            Pausa.

           Qué olor.

           

Grace se toca debajo de las axilas y señala a Rebecca.

 

 Grace: La aureola viste...

 

Pausa.

 

Rebecca: Què decìs…Yo me procedo a bañar todos los dìas....Pero no hay que excederse.

              Hay que tener cuidado de no pasar por una tarada toda pintadita y perfumada.

              .

 

Grace: Es que estamos al servicio de la comunidad. Una tiene que tener

               presencia. Yo hice un curso de modelo con Raquel Satragno.

 

Rebecca: Había un comisario Satragno que era un hijo de puta.

 

Grace:: ¿En dónde? Allá...Debe haber cada bombonazo.

               Pausa.

              ¿No probaste nunca...?

 

La Monja emite unos cánticos. Vocaliza. Rebecca mira a la monja.

 

Rebecca. Todos los días lo mismo, pero qué mierda hace ahí.

 

Grace: No hables así que es una hermana.

 

Rebecca: Hermana mía no es.

 

Grace: Está al servicio de Dios.

 

Rebecca mira a la monja y escupe el chicle.

 

Grace: Y...¿saliste alguna vez con alguno?

            Pausa.

           Enrosca sus dedos en su cabello.

           Pausa. 

           Yo a veces sueño que me rescatan uno de ellos, me llevan a la central…

             …Y yo subo donde están los del operativo y ahhh!!!Esos hombres con

             esas cosas que cargan. Esa adrenalina.

             Decir que yo lo tengo a chiquito....

 

Rebecca: ¿Quién es chiquito?

 

Grace: mi marido.

 

Rebecca: Con ese nombre.

 

La monja las mira. Ellas miran a la monja. La monja mira para arriba, agarra el  rosario, pasa las cuentas con su mano y mueve la boca.

 

Grace:    Tiene lo suyo.

                Pausa.

               Todo chiquito.

                Pausa.

               Lo conocí porque me hirieron un día en el hombro y el me curó.

               Pausa.

               Es enfermero. Trabaja en el Churruca.

               Pausa.

               El me limpiaba con un algodoncito...Y de pronto miré su guardapolvo

               tan limpio, tan bien planchado que dije este es el hombre de mi vida.       .

 

Rebecca: ¿Te hirieron en la calle? ¡Què bueno!

 

Grace: No, no, yo fui a tomar sol a la reserva ecológica porque siempre voy a la reserva

           viste, me gusta estar bronceada, la reserva queda cerca de mi casa y es tan linda, hay

           muchos pàjaros…

 

Rebecca: seguì contando lo de la herida…

 

Grace: y mientras tomaba sol siento algo en el brazo y miro y habìa un chico que andaba con

           una escopeta con salvas.

 

Rebecca: reformatorio

 

Grace: pero era sòlo un chico

 

Rebecca: ese chico después es un grande que anda con un arma…

 

Grace: como nosotras, somos grandes y andamos con armas…

           Pausa.

           Bah, vos no la tenès

            Pausa

           Ahora

           Pausa

           Pero la tuviste…            

           Pausa.

           Y encima te gusta disparar…

 

Rebecca. El tema con mi arma es mi tema con el arma y se acabò

 

Grace se acomoda el pelo. Iluminación roja en circulo sobre Grace .

 

Grace: ¡Caramba! ¡Su aire impresiona, señor Kowalski! ¡Parece usted un juez!

 

Iluminación Amarilla.

 

Grace: vos me tenès que decir (iluminación roja): “si yo no supiera que usted es la hermana

           de mi mujer, pensarìa ciertas cosas de usted” (Iluminación amarilla) y me tenès que

           agarrar de la muñeca

 

Pausa. Se miran

 

Grace: ¡Agarrame!

 

Rebecca: ¿Què pasa?

 

Grace: el arte sana, Rebecca, el arte cura, eso dijo ayer nuestro profesor de teatro.

 

Rebecca: ¿què?

 

Grace: Yo te contesto: (iluminación roja) “¿porquè?”

           Pausa. Iluminaciòn amarilla.

          Y vos me tenès que decir:

           (Iluminación roja)

           “No se haga la tonta. ¡Usted sabe què quiero decir!”

 

Rebecca: yo no sè ni què decirte ni què me querès decir.

 

Grace: Escuchame, escuchame…Decime si esto no suena hermoso:

 

Iluminación roja en cìrculo sobre Grace.

 

Grace: “Me dijeron que tomara un tranvía llamado Deseo, que trasbordara a otro llamado

            Cementerio y que viajara seis cuadras y bajase en los Campos Eliseos”

 

 Iluminación amarilla.

 

Grace: Es hermoso, hermoso, me dà un sentido a la vida.

 

Rebecca: los tranvías no existen màs, no te lo vas a poder tomar.

 

Grace: no, no Rebe.

 

Rebecca: no me digas Rebe…

 

Grace: es una metafòrica

           Pausa.

          Asì dijo el profesor, que es una metafòrica

          Pausa.

          No me gusta mucho lo del cementerio, pero me encantarìa tomar un tranvía llamado

          deseo, que me llevara a mis deseos, como cuando era chica que era felìz, viajaba por

          mis deseos, jugaba con mi hermana al tùnel de la felicidad y todo era posible, después

          no sè què pasò…

 

Luz blanca en cìrculo sobre Grace. Ella mira hacia delante. Se escucha un fragmento de “Men señara” de Bebe y Grace hace el playback.                   

 

Iluminaciòn amarilla.

 

Grace: Asì se llama la obra

 

Rebecca bufa.

 

Rebecca: què obra.

 

Grace: la que estoy  ensayando: “Un tranvía llamado Deseo”.

 

Rebecca: taradeces…

 

Grace: a vos te harìa muy bien el teatro, te relaja, saca tus emociones para afuera…

            Pausa.

            Por ejemplo yo descubrì que mi tùnel de la felicidad no era tal porque entraba mi

            Papà y su mano te hacìa olvidar la felicidad…

 

Rebecca flexiona sus brazos.

 

Rebecca: què teatro ni teatro, a mi me gusta la acciòn, la calle, las sensaciones fuertes,

               Nena.

 

Grace: Ay me dijiste Nena.

           Pausa.

           Hay una parte que està buena

           Pausa. Toca el silbato.

           ¡Ahì no se puede estacionar señora!

 

Rebecca: ¿còmo se lo vas a decir asì?

               Pausa.

               ¿No querès ir a tomar tè con masas con ella?

 

Grace: te decìa hay una parte de la obra que Eunice le dice Stanley (Kowalski):

           (Iluminación roja)“¡Basta de aullar y vuélvase a la cama!” Y Stanley le dice:

            “¡Eunice, quiero que mi nena baje aquì!”

           Y Eunice agrega: “¡No bajarà, de modo que màs vale que se calle! ¡O llamarè a la

            policìa!”

 

Iluminación amarilla.

 

Rebecca: ¡a nosotros!

 

Grace. Bueno, a los de la obra que se yo, sì…Y èl grita  (Iluminación roja) “¡Stellaaaaa!”                

           (Iluminación amarilla) Con muchas aaaaaaaaaaaaaaa

           Pausa.

           …Porque yo estoy vocalizando viste…Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

           Pausa.

          Decì: ¡Stellaaaaaaaaaaaaaaaa!

 

Rebecca: pero estàs loca

 

Grace: Dale, decilo, decilo, que tenès buena voz.

 

            Pausa.

 

          Decì: ¡Stellaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ¡

 

Rebecca se abre de piernas, se saca la chaqueta y queda en musculosa.

 

Rebecca: Esperà, tengo que pensar que tengo una carga pesada de

               Perdigones.

 

Grace: ¿Y?

 

Rebecca: Para poder decirlo bien tengo que pensar en los perdigones.

 

               Pausa.

              ¡Stellaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

 

Grace: ay mirà esa mujer saluda, se debe llamar…

 

Rebecca: Parezco una tarada…

                Pausa.

                En lo que se convirtió mi vida.

 

Grace: no, si lo hacès bàrbaro.

           Pausa.

           Y lo que sigue es, lo que sigue es, lo que dice Eunice…

 

Grace mira para abajo.

 

Grace: no me acuerdo.

 

Rebecca: ni para esto servìs.

 

Grace: perdoname.

 

Grace mira para abajo y llora en silencio.

 

Rebecca: en serio no te acordàs, dale.

              Pausa.

              Quizà aparece alguno con una escopeta y dispara con una velocidad inicial,

              Compacta, uniforme y regular.

 

Grace: no, no hay nadie con una escopeta.

 

Rebecca: què làstima.

         

 Grace llora.

 Rebecca se abre de piernas.

 

Rebecca: ¡Stellaaaaaaaaaaaaaaaa

 

Grace sonriè tenuemente

 

Rebecca: y dale, què sigue

 

Grace en voz baja.

 

Grace: Eunice dice, dice…

 

Rebecca: ¿què dice?

 

Grace en voz baja. Iluminación roja.

 

Grace: “¡Usted no puede pegarle a una mujer y pedirle luego que vuelva!”

 

La monja la mira y entona un salmo en forma discontìnua.

 

Grace: “¡No irà! ¡Y pensar que Stella va a tener un hijo!”

 

Iluminación amarilla.

 

Rebecca: no te escuchè todo porque esta…En fin con estos cànticos.

               Pausa.

               Repetilo.

 

Grace: usted…

 

Rebecca: dale…

 

Iluminación roja.

 

Grace: “¡Usted no puede pegarle a una mujer y pedirle luego que vuelva! ¡No irà! ¡Y pensar

           Que Stella va a tener un hijo!

 

Grace solloza.

 

Rebecca: què hijo de puta, le pega embarazada…

 

 

La monja hace silencio. Le clava la mirada a Rebecca.

 

Rebecca: ¿Y quièn es Eunice?

 

Grace: es una vecina de Stella y de Stanley…Es la que vive arriba y les alquila la casa de

           ellos que està abajo.

 

Rebecca: Ah, y ella se escapa, esta Stella  se va a arriba.

 

Grace: claro y Stanley la llama…

            Pausa.

            Vas entendiendo.

 

Rebecca: pero què hijo de puta, le pega estando embarazada, a Stella le vendrìa bien una 45,

              una estilo Colt, es de reducidìsimas dimensiones pero el resultado final ha sido

             todo un èxito, son muy ligeras y flexibles…

 

Grace llora.

 

Rebecca: le vendrìa bien una a Stella.

 

Grace llora.

 

La monja le clava la mirada a Rebecca, se persigna y canta un salmo.

Mira hacia delante.

 

En voz fuerte.

 

Rebecca: Stellaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

               Pausa.

               Me gusta còmo suena el nombre asì. Es una masa.

 

 

Apagòn.

 

 

ESCENA CUATRO: “Còmo es el teatro”.

 

Luz amarilla. Grace toca el silbato. Sonido de motor de moto. Llega Rebecca mascando chicle. La monja se para en el cordòn, al lado del cartel de Prohìbido Estacionar. Se persigna. Se le cae una maquinita de afeitar.

Grace y Rebecca la miran fijamente. La monja agarra la maquinita y se la guarda debajo del hàbito.

 

Rebecca: què raro eso.

 

Grace: ellas tambièn quieren verse bien.

 

La monja las mira.

Pausa.

Rebecca se toca la cartuchera.

 

Rebecca: no me la quieren devolver.

               Pausa.

               Estoy que hiervo

 

Grace: es que cuando te la quitan.

 

Rebecca: no me la quitaron…

               Pausa. Flexiona los brazos.

               Cuidate, que sabès para que me mandaron acà.

 

Pausa. Se miran.

 

Grace: No es que vos la habìas dejado porque sos de disparar fácilmente.

 

 

Se miran. Rebecca le sonrìe.

La monja las mira.

 

Rebecca: me quedè pensando…

               Esto del teatro. Còmo es.

 

Grace: es lindo.

 

Rebecca: còmo es. Què te dicen.

 

Grace: el profesor dice que vamos a aprender a ser otros.

 

Rebecca: ¿otros?

               Pausa.

               ¿còmo?

 

Grace: como si fueras otro…Algo asì, yo lo entiendo pero no lo puedo explicar.

 

Rebecca. Què feo que suena ser otro.

 

Grace saca un libreta pequeña que tiene en el bolsillo de la chaqueta.

 

Grace: acà anotè: meterte en la piel del personaje.

 

Rebecca: tipo Anibal Lecter.

 

Grace: ¿Anibal Lecter?

            Pausa.

            ¿Quièn es? ¿Un comisario?

 

Rebecca: no, pero podrìa serlo tranquilamente.

 

Rebecca se rìe a carcajadas.

 

Rebecca: …es uno de una película que come carne humana, muerde a gente.

 

Grace: pero eso no tiene nada que ver con esto.

           Pausa.

          Es hacer de otro.

 

Rebecca: un impostor.

 

Grace: algo asì.

           Pausa.

           Lo voy a anotar eso, le voy a preguntar al profesor si ser actor es como ser un

           Impostor…

           Pausa.

          Le pregunto y después te digo porque ahora estoy confundida.        

 

Grace toca el silbato.

 

Rebecca: para què hacès esto si la gente hace lo que quiere. Me duelen los oìdos.

 

Grace: què alterada que estàs…

           Pausa.

           Estàs en esos dìas.

 

Rebecca: què dìas.

 

Grace: digo, te vino…

           Ya sabès, Andrès

 

Rebecca: ¿Quièn es Andrès?

 

Grace: el que viene una vez por mes.

 

Rebecca: ¿Vos me estàs cargando? ¿O Andrès es un…No sè còmo se llama…Como Eunice

                y Stanley …?

 

Grace: te olvidaste de Stella y yo hago de Stella en la obra… Pausa. No, digo si estàs con la

            regla…

 

Rebecca: Y a vos què te importa.

 

Grace se dà vueltas y mira a la nada.

 

Rebecca: y que hacès en teatro.

 

Rebecca mira a Grace de arriba abajo.

 

Rebecca: no te enojes.

 

Pausa.

 

Rebecca: Stellaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

 

Grace se sonrìe.

 

Grace: trotamos, hacemos que nos chocamos y esquivamos.

 

Rebecca: tipo operativo…

 

Grace: no, porque no hay que agarrar a nadie…