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EL ACTORS STUDIO - UNA MÍTICA ESCUELA DE ACTORES.
Por:
Marcela Gauna
Cuando la Compañía del Teatro de Arte moscovita pasó por Norteamérica, dos de sus mienbros se quedaron en ese país y pronto se dedicaron a la enseñanza desarrollando el sistema de su maestro Constantin Stanislavsky. Ellos eran , Maria Ouspenskaya y Richard Boleslavski. Fue con ellos, con quienes jóvenes actores norteamericanos como Lee Strasberg se sumergieron en las enseñanzas de Stanislavsky de acuerdo a las puntuaciones que de este hacía Boleslavski.
LA CONVERSIÓN DE UNA TRAGEDIA DE COCTEAU EN EL MELODRAMA CINEMATOGRÁFICO.
Por: Nuria Bou
La contemplación de Il mistero di Oberwald (1980) de Michelangelo Antonioni supone una encrucijada de cuestiones diversas que giran en torno al carácter experimental -y, por tanto, híbrido- con el que el autor se planteó la realización del filme. Los hibridismos de la obra son efectivamente múltiples: se trata de la adaptación de un texto teatral, por primera vez en la carrera de Antonioni, de un autor en apariencia nada afín a los planteamientos estéticos habituales del cineasta italiano: Jean Cocteau, cuya figura y obra también están marcadas por la hibridación de formas artísticas.
BRECHT Y LA CRÍTICA
Roland Barthes
Carece de riesgo el profetizar que la obra de Brecht va a ser más importante cada vez; no sólo porque se trata de una gran obra, sino también porque nos encontramos también ante una obra ejemplar: brilla, al menos hoy, de forma excepcional en mitad de dos desiertos: el desierto del teatro contemporáneo, donde, aparte de Brecht, no hay grandes nombres que citar, y el desierto del arte revolucionario, estéril desde los comienzos de la burocratización. Quien desee reflexionar sobre el teatro y sobre la revolución, se encontrará fatalmente con Brecht. |